Declaración de Fe

La Escuela de Misión Zera en el Norte de Argentina es interdenominacional por convicción bíblica y estratégica. No pertenece a una sola denominación, sino que está abierta a todas las iglesias y a todo cristiano que ama la Gran Comisión.
Creemos firmemente que la misión une a la Iglesia.

Cuando cristianos de diferentes tradiciones se unen para proclamar el Evangelio, se cumple la oración de Jesús:

“Que todos sean uno… para que el mundo crea” (Juan 17:21).

Hacer misión juntos no solo multiplica el impacto, sino que produce una unidad profunda y visible que glorifica al Señor y fortalece su Cuerpo en la región norte del país.

Requisito de admisión espiritual

Para preservar esta unidad en la verdad, todo estudiante que desee ingresar a la escuela debe aceptar y firmar su adhesión al Credo de Nicea (325 d.C.), confesión histórica y ecuménica que resume las verdades esenciales de la fe cristiana:

La Trinidad
La deidad de Cristo
Su encarnación, muerte y resurrección
La salvación por gracia mediante la fe

Este credo no es un documento denominacional, sino el fundamento común de la Iglesia universal a lo largo de los siglos. Al aceptarlo, cada estudiante declara que está dispuesto a servir codo a codo con hermanos y hermanas de cualquier denominación, manteniendo la unidad en lo esencial, libertad en lo secundario y amor en todo.

Así, nuestra escuela se convierte en un espacio profético donde la misión no divide, sino que une; donde la diversidad de trasfondos denominacionales se transforma en una fuerza multiplicadora para el Reino en el Norte argentino y más allá.

¡Bienvenido a una escuela donde todos los cristianos pueden decir juntos: “Ven, Señor Jesús!” y salir juntos a cumplir su misión!

Creemos firmemente en:

  • Un solo Dios, eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • La deidad de nuestro Señor Jesucristo, Su nacimiento virginal, vida sin pecado, milagros, muerte expiatoria sustitutiva, resurrección corporal, ascensión y regreso personal en gloria.
  • La inspiración divina y la autoridad infalible de toda la Biblia como Palabra de Dios.
  • Que todos los seres humanos son pecadores por naturaleza y necesitan salvación por gracia mediante la fe en Jesucristo.
  • En el ministerio actual del Espíritu Santo, que capacita al creyente para una vida victoriosa, dones espirituales y servicio efectivo.
  • En la resurrección de los muertos, el juicio final y la vida eterna para los salvos en Cristo.

Esta es la base doctrinal sobre la que se sostiene toda nuestra enseñanza y ministerio.