Marinus van Heuvelen
Marinus van Heuvelen creció en el norte de los Países Bajos, en el pueblito de Spijk, junto al mar.

Después de terminar la preparatoria, estudió ingeniería eléctrica. Durante ese periodo, hizo amigos evangélicos que tuvieron una gran influencia en su vida. Esto marcó un punto de inflexión: decidió dedicar su vida por completo a Dios y se fue a estudiar teología a Bélgica y Suiza.
En Bélgica en la Evangelische Theologische Faculteit en Leuven.

En esa época conoció a Mónica Márquez, una argentina con un corazón ardiente por Dios y la misión.
En 2007 sirvieron juntos en Argentina en la iglesia Casa de Dios en Metán, inicialmente en los suburbios y en el comedor de la iglesia.

En 2008 se casaron.
Marinus combina una sólida base teológica con años de experiencia práctica en contextos interculturales. Su enseñanza se caracteriza por la claridad, la profundidad y la pasión por los fundamentos bíblicos de la misión. Imparte clases sobre la historia del movimiento misionero, el llamado y la preparación del misionero, la importancia del apoyo y el mantenimiento fieles, y la teología comparada.

Mónica Márquez (van Heuvelen)
Mónica Márquez (van Heuvelen) Mónica es una líder argentina con amplia experiencia en discipulado y formación pastoral. Nacida y criada en el norte de Argentina, serviendo al Señor desde pequeño.

Tiene un corazón cálido y apasionado por el crecimiento espiritual y la orientación personal.
Su ministerio se centra en temas prácticos y transformadores, como el mantenimiento del matrimonio, la dinámica de Dios en la misión, la aplicación práctica del plan misionero y el discipulado personal. En la Escuela Misionera Zera, imparte clases importantes, dirige los grupos pequeños y aporta una valiosa perspectiva local y cultural.
El origen de Zera
En 2008, los papás de Marinus vinieron de visita a Metán. Quedaron profundamente impresionados con el trabajo, tras lo cual se creó una fundación en los Países Bajos para apoyar la labor. En 2009 se eligió el nombre de Zera, una palabra hebrea que significa «semilla», en referencia a la fertilidad espiritual y la descendencia (inspirada en el Salmo 22:38).

Como aún no era el momento adecuado para una escuela misionera, Marinus y Mónica comenzaron en 2010 con el trabajo infantil en Río Piedras, un pueblo a unos 25 km de Metán. El club infantil creció rápidamente y los padres también comenzaron a asistir a las reuniones. Así surgió en 2012 la iglesia Piedras Vivas. Ese mismo año nació su primera hija, Svetlana. En 2016 le siguió Petra.
En 2018, Marinus y Mónica se convirtieron en pastores de la iglesia Casa de Dios en Metán. El deseo de iniciar una formación misionera completa siempre permaneció vivo. Tras años de oración y preparación, en 2022 se comenzó a planificar de manera concreta.
En julio de 2024 tuvo lugar la primera prueba piloto: una semana de teoría y una semana de viaje práctico. En enero de 2025 se inauguró el nuevo salón de actos.